El aumento de la condena de Kim Keon-hee, ex-primera dama de Corea del Sur

Seúl, 28 de abril de 2026. Un tribunal de apelaciones de Corea del Sur elevó este martes la condena de Kim Keon-hee, esposa del destituido presidente Yoon Suk-yeol, de un año y ocho meses a cuatro años de prisión por cargos de corrupción, incluyendo manipulación de acciones y soborno. La decisión del Tribunal Superior de Seúl representa un endurecimiento significativo de la sentencia inicial dictada en enero.
En la primera instancia, el tribunal de distrito había encontrado a Kim parcialmente culpable por aceptar bienes de lujo de la Iglesia de la Unificación, como un collar de diamantes y un bolso Chanel, a cambio de favores políticos. Sin embargo, la absolvió de la manipulación del precio de las acciones de Deutsch Motors, una empresa automotriz de baja capitalización. Los fiscales apelaron, argumentando que existía evidencia suficiente de su participación en un esquema de especulación bursátil junto con otros operadores, que generó ganancias ilícitas años atrás.
El tribunal de apelaciones revirtió esa absolución y determinó que Kim participó activamente en la manipulación del mercado. Además de los cuatro años de cárcel, impuso una multa de 50 millones de wones (aproximadamente 34.000 dólares) y ordenó la confiscación del collar y la pérdida de unos 20 millones de wones. La sesión fue transmitida en vivo, reflejando el alto interés público en el caso.
Kim Keon-hee, quien se encuentra detenida desde agosto del año pasado, ha negado sistemáticamente todas las acusaciones. Sus abogados anunciaron que apelarán la sentencia ante la Corte Suprema, alegando que la investigación del fiscal especial Min Joong-ki tiene motivaciones políticas. En la primera instancia, los fiscales habían solicitado 15 años de prisión, una petición que no fue completamente atendida pero que influyó en el endurecimiento de la pena.
Este fallo se produce en medio de un contexto de gran inestabilidad política en Corea del Sur. Yoon Suk-yeol enfrenta sus propios procesos judiciales tras ser destituido, incluyendo cargos graves relacionados con la declaración de ley marcial en 2024. El caso de Kim Keon-hee ha alimentado el debate sobre la influencia indebida de la primera dama durante su paso por la Casa Azul y la transparencia en las relaciones entre poder político, empresas y organizaciones religiosas.
La decisión judicial refuerza la imagen de una justicia que busca actuar con independencia, aunque críticos señalan que las penas siguen siendo moderadas en comparación con las solicitudes de los fiscales. Se espera que el recurso a la Corte Suprema prolongue el proceso durante varios meses más.