España cierra su espacio aéreo a aviones estadounidenses implicados en la guerra contra Irán

MADRID, 31 de marzo de 2026.- El Gobierno de España ha prohibido el uso de su espacio aéreo a todos los aviones de Estados Unidos que participan en las operaciones militares contra Irán. La decisión, anunciada este lunes por la ministra de Defensa, Margarita Robles, representa un paso más en la oposición firme del Ejecutivo de Pedro Sánchez al conflicto que ya lleva más de un mes en Oriente Medio.
Robles explicó que la medida se comunicó “desde el primer momento” a las fuerzas estadounidenses. “Ni se autorizan las bases ni, por supuesto, se autoriza la utilización del espacio aéreo español para actuaciones que tengan que ver con la guerra en Irán”, declaró a los periodistas. La ministra describió el conflicto como “profundamente ilegal y profundamente injusto”. La prohibición no se limita a aeronaves que despeguen desde suelo español, sino que también afecta a bombarderos y aviones cisterna procedentes de terceros países aliados, como Reino Unido o Francia, si están implicados en la operación.
La restricción se suma a la negativa previa de permitir el uso de las bases conjuntas de Rota, en Cádiz, y Morón de la Frontera, en Sevilla. Fuentes militares consultadas por El País confirmaron que todos los planes de vuelo relacionados con la llamada Operación Furia Épica han sido rechazados, con la única excepción de casos de emergencia extrema.
La decisión complica la logística militar estadounidense en la región y eleva la tensión diplomática entre Madrid y Washington. El presidente Donald Trump ya había amenazado con represalias comerciales tras la negativa inicial sobre las bases, pero el Gobierno español insiste en que mantendrá su posición de no participación en un conflicto que considera unilateral. A pesar de la crisis, el Ejecutivo asegura que las empresas españolas siguen operando con normalidad en Estados Unidos y que la medida no afectará las relaciones económicas generales.
Con esta acción, España se consolida como la voz más crítica de Europa ante la intervención de Estados Unidos e Israel en Irán, reafirmando su rechazo a cualquier apoyo logístico en una guerra que califica de ilegal.