Sheinbaum Lanza ‘Plan B’ de Reforma Electoral: Enfoque Local contra Privilegios y Mayor Participación Ciudadana
Ciudad de México, 12 de marzo de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este jueves su “Plan B” para la reforma electoral, apenas horas después de que la iniciativa original fuera rechazada en la Cámara de Diputados por no alcanzar la mayoría calificada. La mandataria aseguró que “no es una derrota” y que todos sabían que no se aprobaría, por lo que ahora enviará la nueva propuesta al Congreso el próximo lunes 16 de marzo.
El plan alternativo mantiene el mismo espíritu de la reforma inicial: reducir privilegios y fortalecer la decisión popular, pero con un enfoque en los ámbitos locales en lugar de cambios federales amplios. Consiste en tres ejes principales. Primero, se establecerán topes máximos a los presupuestos de los congresos estatales, ya sea como porcentaje del presupuesto estatal o según la población, para corregir desigualdades como el costo por legislador en Baja California (34.8 millones de pesos) frente a Colima (5.1 millones). Segundo, se reducirá el número de regidores y síndicos en los municipios, donde casos como Monterrey con 28 o Puebla con 23 representan gastos excesivos; los ahorros se destinarán directamente a obras locales como bacheo, drenaje y alumbrado.
Tercero, se ampliará la participación ciudadana mediante consultas populares en temas electorales, permitiendo que la gente vote sobre el financiamiento a partidos políticos y otros asuntos actualmente prohibidos. Además, se flexibilizará la revocación de mandato para que pueda realizarse en el tercer o cuarto año del sexenio. Sheinbaum detalló que estos ajustes generarían un ahorro aproximado de 4 mil millones de pesos que regresarán a estados y municipios para atender necesidades reales.
“Esencialmente, Plan B: disminuir los privilegios y fortalecer la decisión de la gente, la participación popular”, enfatizó la presidenta en su conferencia matutina. Con esta estrategia, el gobierno busca avanzar en la austeridad republicana y erradicar excesos sin rendirse ante el revés legislativo, cumpliendo así el compromiso de transformar el sistema electoral desde lo local y con mayor voz ciudadana. La propuesta ya genera expectativa sobre su viabilidad en el Congreso, donde dependerá del respaldo de aliados para concretarse.
