“Cambió el líder, pero no el régimen”: Luis Carlos Díaz advierte que la dictadura venezolana sigue intacta
Durante una reciente entrevista en el programa Los Cabos a la Carta, el periodista y defensor de derechos humanos venezolano Luis Carlos Díaz describió el momento que atraviesa Venezuela como uno marcado por la incertidumbre, el miedo y una aparente reconfiguración del poder que, hasta ahora, no se traduce en un cambio real de régimen. “Los venezolanos tenemos como segunda novia a la incertidumbre”, afirmó, al explicar que el país vive entre la expectativa de un giro histórico y la repetición de un sistema que se resiste a caer.
Díaz fue enfático al señalar que la salida de Nicolás Maduro del centro del poder no implica el fin de la dictadura. “Cambió el líder, pero no cambió el régimen. El régimen sigue siendo una dictadura, con presos políticos, con censura”, sostuvo. A su juicio, lo ocurrido representa apenas “cortarle una punta a una estrella”, mientras otras figuras clave como Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López continúan controlando amplios sectores del poder político, militar y represivo.
El periodista acusó directamente a Delcy y Jorge Rodríguez de haber negociado la ruptura interna del chavismo. “Ellos entregaron a Maduro. Ellos negociaron esta ruptura”, dijo, y añadió que ambos “son parte de los esquemas de corrupción y de crímenes de lesa humanidad”. Advirtió que Venezuela no está gobernada por un solo hombre fuerte, sino por “una coalición de bandas, una coalición de tribus que se reparten el poder”.
Uno de los momentos más contundentes de la entrevista fue cuando Díaz relató la represión reciente contra la prensa. Recordó que, apenas un día antes, al menos 14 periodistas fueron detenidos en Caracas. “Los interrogaron, les robaron equipos de trabajo, les quitaron teléfonos y computadoras para descargar toda su información”, denunció, señalando que estos hechos generaron un clima de terror y una grave crisis de seguridad para comunicadores y sus fuentes.
Desde su experiencia personal, Díaz habló también de la tortura como una política de Estado en Venezuela. “Eso es el chavismo”, afirmó al relatar que fue torturado durante ocho horas en una casa clandestina y que, tras su liberación, tuvo que someterse a nueve cirugías odontológicas. “Te dejan dañado, te dejan quebrado”, dijo, subrayando que estas prácticas están ampliamente documentadas por informes de Naciones Unidas. También denunció casos de niños detenidos y torturados: “En 2024 hubo 220 niños presos, a varios los electrocutaron, otros sufrieron violencia sexual”.
Sobre el escenario internacional, Díaz consideró que la clave para una transición democrática está en la presión multilateral. “No se trata de un problema entre venezolanos, nunca lo fue. Es un asunto de los países democráticos del mundo versus los autoritarismos”, En ese sentido, explicó que el petróleo se ha convertido en una herramienta de negociación: “Estamos usando esa arma a favor. No crean que somos ingenuos”.
Respecto al futuro inmediato, el periodista señaló que el objetivo es claro: hacer que al chavismo le resulte más costoso permanecer en el poder que abandonarlo. “Con Maduro se llegó a un punto en el que ya era insostenible y lo vendieron”, dijo, y añadió que ahora la presión debe concentrarse en quienes aún sostienen el sistema. “Tiene que haber más presión para que haya una transición a la democracia”.
Finalmente, Díaz envió un mensaje a los millones de venezolanos dentro y fuera del país. Reconoció el dolor del exilio y la destrucción de proyectos de vida, pero destacó el anhelo compartido de regresar. “Que puedas volver a casa, libremente, es algo que unifica a los venezolanos”, expresó. Y concluyó con un llamado a la empatía: “Si usted conoce a un venezolano, abrácelo. Por muchos años no nos creyeron y ahora algunos empiezan a entender la monstruosidad del chavismo”.
