Preocupa Impacto Ambiental de la Nueva Central de Ciclo Combinado en Los Cabos: CERCA Alerta Riesgos
La construcción de una Central de Ciclo Combinado de gas fósil por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Los Cabos, Baja California Sur, ha generado inquietud entre expertos ambientales, quienes advierten sobre los posibles daños a la calidad del aire y la salud pública. El Centro de Energía Renovable y Calidad Ambiental (CERCA) expresó su preocupación por la falta de evaluación integral del impacto ambiental antes del anuncio del proyecto.
“Solo se ha considerado la necesidad eléctrica, que es evidente, pero los aspectos ambientales han quedado fuera del análisis”, señaló Jaqueline Valenzuela, directora de CERCA. La central, que tendrá una capacidad de 240 megawatts y forma parte del Plan de Fortalecimiento del Sistema Eléctrico Nacional, busca reducir costos de producción en el marco del nearshoring para atraer industrias a México. Sin embargo, Valenzuela advirtió que esta estrategia puede potenciar la actividad productiva o frenarla, dependiendo de cómo se gestione el impacto ambiental.
Desde 1979, La Paz ha sido el centro de generación eléctrica para Baja California Sur, transmitiendo energía a municipios como Los Cabos. La construcción de esta nueva planta apunta a disminuir esa dependencia, pero al utilizar gas fósil, perpetúa el modelo de combustibles contaminantes para el noroeste del país. “Depender de La Paz para la generación eléctrica, considerando el acelerado crecimiento de Los Cabos, ya no es sostenible”, explicó Valenzuela.
El crecimiento poblacional del municipio, que aumentó un 47.2% entre 2010 y 2020, ha generado una expansión urbana que avanza hacia la zona de Cabo del Este. Esta expansión, sumada a las emisiones industriales y del transporte, podría agravar la contaminación del aire si no se adoptan medidas preventivas.
Un aspecto crítico es la falta de monitoreo oficial de la calidad del aire en Los Cabos. Actualmente, solo existe un monitoreo ciudadano realizado por CERCA, cuyos registros indican que “nunca se ha registrado una buena calidad del aire en el municipio desde que inició el seguimiento”. La ausencia de datos oficiales impide que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) pueda intervenir oportunamente en la evaluación del proyecto.
Valenzuela advirtió que, de concretarse la construcción, la calidad ambiental podría deteriorarse debido a factores acumulativos como la motorización, la extracción de material pétreo, el transporte marítimo, aéreo y terrestre, así como los incendios en el relleno sanitario y el estero de San José del Cabo.
El proyecto de la central aún se encuentra en una etapa de gestión política y ciudadana, previo a la apertura de licitaciones públicas para la asignación de la obra. Valenzuela hizo un llamado al Ayuntamiento de Los Cabos para que gestione con la Federación “condiciones más sustentables para la generación de electricidad” y solicitó que Semarnat evalúe el proyecto desde un enfoque multisectorial, considerando la capacidad de carga de la cuenca atmosférica y la necesidad de un ordenamiento territorial adecuado.
“Hay una oportunidad para que el municipio de Los Cabos sea un interlocutor clave y que se analicen estos proyectos desde una perspectiva integral. Si no avanzamos en este tema, no será factible la realización del proyecto de manera sustentable”, concluyó Valenzuela.
La construcción de esta central podría redefinir el panorama energético de Los Cabos, pero sin una evaluación adecuada de los riesgos ambientales, las consecuencias podrían ser irreversibles para la región.
