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Inmediatez vs Etica (parte 2 de 2)

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por Maren Figaredo W.

La apatía, el aburrimiento, el desinterés, la falta e compromiso, el aislamiento hacen que las nuevas generaciones se encierren más y más en sus intereses y placeres personal que la realidad del mundo se hace líquido, como lo identifica el filósofo, Zygmunt Bauman. “El mundo líquido, cosas transitorias, que cambian su formas por presiones externas, como sucede con sistemas que estaban establecidos muy fuertemente, y el problema con la realidad líquida es que es tan difícil de pronosticar como se desarrollará, y reaccionara a nuevas situaciones, crisis, dilemas de confianza, lo que sea. Y como sabemos tan poco de ello, nos sentimos impotentes. Si uno no es capaz de pronosticar cómo las cosas evolucionaran no puede tomar medida de precaución, entonces no puede defenderse, prepararse, los hechos nos toman por sorpresa.”*4 No obstante, las nuevas generaciones crecen en medio de esto, volviéndose más vulnerables al compromiso con los demás, porque hay una crisis con el largo plazo, el verdadero compromiso es pensar a largo plazo, como lo acentúa Bauman. El compromiso está en crisis, en el pasado existía esa lealtad entre trabajadores y jefe, porque dependían de la mano local y los trabajadores del salario, se necesitaban mutuamente. Hoy en día,  los jóvenes que trabajan en empresas su meta es recibir enormes sueldos, pero no tienen la seguridad del tiempo, cuánto durará en ese puesto, empresa. Según cálculos de Richard Sennet, dice que el americano medio muestra que cambiará de lugar y trabajo 11 veces antes de jubilarse. La gente joven está viviendo este nuevo estilo de vida de incertidumbre, consecuentemente los hace vivir en la inmediatez, ganarle al tiempo. “Los sociólogos dicen que la mayor preocupación para los jóvenes no es tener un solo trabajo para toda la vida, no lo quieren, ansían por experimentar, quieren tener abiertas todas las alternativas.”*5 Es por eso que las generaciones del presente quieren y viven en un ritmo de cambios, de experiencia a experiencia. Por lo tanto hay una relación directa entre las cosas líquidas y la crisis del compromiso.

 

Por otro lado, la sociedad de hoy en día está diseñada para estar menos comprometidos. Factores como el incremento de divorcios, mayor número de padres desinteresados cada vez más de los hijos, porque tienen poco tiempo y a la vez demasiadas cosas que hacer al mismo tiempo, por lo tanto los hijos son más rebeldes en casa, por la falta de atención y mayor actividades y fuentes para distraerse, como es la televisión, los videojuegos, el Internet (Faetbook, Twitter, youtube…). Estas generaciones empiezan a crecer en una cultura sin compromiso, porque no reciben disciplina, constancia, firmeza, lealtad, ellos se desarrollan en un ambiente inhóspito de dedicación, constancia, amor y apoyo. Donde a futuro se puede reflejar en los negocios, profesiones. Su razonamiento en muchos de los jóvenes se desenvuelve en la pregunta de ¿para qué involucrarme en un trato que puede demorar más tiempo haciéndolo correcto que si lo arreglo con una mordida y tenerlo listo en días?, o ¿para qué trabajar en algo legal que no me va a hacer rico si puedo hacer negocios sucio y hacerme rico en poco tiempo? Lo mismo se puede reflejar en comprar películas piratas, como bajar música ilegalmente. Están diseñados en querer y hacer que todo sea necesario tenerlo al instante sin importar actuar contra la moral o lo éticamente incorrecto. Como se desarrolla la postura del Posmodernismo de Martin Heidegger, no existen fundamentos en las “necesidades” que demandas, deseas. Es el tener por el tener, porque no existe un fin, sólo el deseo de tener. Tan absorto en la tecnología que es lo único que se piensa, la superficialidad del querer. Por lo tanto ¿cuál es la razón por trabajar más, si no hay un fin?

 

Es así como se llega a la conclusión, al querer dar el paso al llegar a la médula espinal de la razón y el alma. Desde tiempos de Aristóteles se analizó que la finalidad absoluta del ser humano es llegar a la felicidad. Pero en tiempos actuales, donde el mundo funciona a gran escala, globalizado, a la velocidad inmediata de recibir y mandar información, datos e imágenes, del individualismo y la crisis del compromiso, es necesario rediseñar la estructura del pensamiento para moldear al mundo, es decir, reindicar los valores básicos y actitudes de vida para así, poder ver una diferencia en los negocios, familias, educación de las futuras generaciones, sociedades y gobiernos. Porque al final de cuentas, todos estos sistemas no existirían sin las personas, y son ellas que las han contaminado de factores negativos, inseguridades, ambiciones, traiciones, materialismos, entre otros. No es mi intención determinar volver a los convencionalismos a creer que lo que la mayoría dicta de las normas morales, son las correctas. Si no, que si se logra entender que todo gira entorno a los valores mínimos y que existen diferentes valores máximos, los cuales hacen la autenticidad de cada individuo, la sociedad tendría menos fricciones e indiscriminaciones entre ellos.

 

Como dice Adela Cortina, “el único antídoto contra cualquier tipo de tiranía es alentar una cultura del personalismo activo y la participación responsable y solidaria, frente a la cultura del individualismo y el gargarismo pasivos. Sólo las personas, autónomas, responsables y solidarias pueden hacer un mundo  justo y dichoso.”*6 Porque una cultura fútil y ansiosa por tener todo a la inmediatez concentra su energía en llamar la atención, no en decir la verdad, en decir cosas ingenuas y chistosas en vez de profundizar en los pensamientos. Sin embargo, optar por una solución dispuesta a que los ciudadanos activos entren a diálogo, para escuchar y ser escuchados terminando en un acuerdo convincente, donde enseñar a los niños a valorarse como valorar el tiempo y lo que les rodea, expresando su pensamiento sostenido en argumentos, educación, valores, es una cuestión para recuperar el humanismo de los seres humanos y no permitir terminar esclavos de la “modernidad”.

 

Bibliografía

*4, *5. La crítica como llamado cambio. Radio Nederland. Entrevista de José Zepeda a Zygmunt Bauman. Radio Nederland Wereldomroep. Leeds, Gran Bretaña. Zygmunt Bauman y José Zepeda. 14 de septiembre, 2009

*6.            Los ciudadanos como protagonistas. Adela Cortina. Barcelona, España. 1999. 1era. Edición. Plaza and Janes, editores. S.A.

 


 

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