27°C

Los Cabos

Mostly Sunny

Humidity: 60%

Wind: 28.97 km/h

Suscripciones

27°C

Los Cabos

Mostly Sunny

Humidity: 60%

Wind: 28.97 km/h

Ultimo Minuto:

Ángela Peralta, el Ruiseñor mexicano

leonidasEn su 134 aniversario luctuoso. Ángela Peralta (1845 Ciudad de México-1883 Mazatlán, Sinaloa). Procedente de Guaymas y La Paz, lugares donde había realizado exitosas presentaciones, arribó al puerto el 22 de agosto de 1883, donde fue recibida por el entusiasta pueblo Mazatleco; acompañados de banda la llevaron en andas hasta el hotel Iturbe, ubicado enseguida del teatro Rubio, hoy Ángela Peralta por decisión y orgullo Mazatleco.

Ella nació el 6 de julio de 1845 en el callejón La Polilla del barrio Las Vizcaínas, su padre fue don Manuel Peralta Paéz y su madre doña Josefa Castera; eran gente pobre, por eso sus hijos: Manuel, Ángela y Elena debieron trabajar. Ángela fue sirvienta desde los 8 años, su patrona fue una señora rica que al escucharla cantar, se empeñó en ponerle un maestro de canto. Una tarde, el maestro la llevó ante Herriette Sontag, una hermosa mujer de origen Prusiano que entre sus credenciales de cantante, había tenido la oportunidad de actuar junto a Beethoven; se le conoció como “La mejor soprano del mundo”, y en el ambiente artístico se hacía llamar La Condesa Rossi. Cuando miró a la chiquilla aquella, casi sufre un shock: mal vestida, chaparrita, regordeta, de piernas flacas torcidas, nariz chata y ojos saltones.

Sin embargo, a pesar de su nerviosismo, la niña empezó a cantar “La Cavatina”. Al escuchar el dulce timbre de aquella voz, el rostro de la Diva cambió; la potencia de aquella garganta que modulaba con flexibilidad la dejó asombrada.

-¿Cómo te llamas maravilla? Preguntó La Condesa.

-Ángela. – contestó encogida, asustada.

-Si te llevaran a Italia, llegarías a ser una de las cantantes más grandes de Europa. – Dijo la Diva y se retiró a sus habitaciones.

Y el pronóstico se cumplió. Antes, hubo de someterse a un riguroso e intenso entrenamiento con maestros del Bell Canto: en solfeo Manuel Barragán, canto Agustín Balderas, piano y composición Cenobio Paniagua. Y completó su aprendizaje con idiomas. El 18 de julio de 1860, cuando Ella apenas había cumplido los 15 años, la sociedad de la ciudad de México que apenas contaba con 275 mil habitantes, fue testigo, en el Teatro Nacional, de la presentación mundial de: Ángela Peralta. Hizo el papel de Leonor en la ópera “Trovador de Verdi”. Desde aquel día, la prensa le auguró un futuro promisorio.

Siete meses después partió a España, debutó en un teatro del puerto de Cádiz. La prensa reaccionó así: “México es capaz de producir voces admirables, nos ha enviado como regalo y prenda de reconciliación una soprano que debe bastar para perdonar a México sus desafueros.” -Eran tiempos de la imposición del Imperio de Maximiliano.

Partió a Italia, en Milán y en Roma logró consolidarse, siendo bautizada como “El Ruiseñor Mexicano”; el reconocido maestro Francisco Lamperti dijo: Sei Ángela di voce e di nome”.

Recorrió Europa actuando en los teatros más prestigiados, sus sonados triunfos en La Scala de Milán y muchos más, provocó elogios muy merecidos, la prensa comentó: “sentimos la necesidad de decir una palabra más de encomio para la joven Mexicana Ángela Peralta, que ha interpretado tan dulcemente las melodías, siempre nuevas y siempre deseadas de Bellini. Esta artista domina de manera admirable el Bell Canto italiano que ha valido a nuestro país tantos elogios de los extranjeros. Ella siente ese canto, lo expresa con notas francamente moduladas con respiración larga y sostenida y con voz insinuante. Por ello encuentra en quien escucha el camino del corazón, y también de la naturaleza con que fue dotada tan generosamente”.

Se presentó ante reyes y el mismo Papa Pío IX quién dijo: “Así se canta en el paraíso, ya puedo morir tranquilo porque ya conocí como cantan los ángeles en los dinteles de la gloria”.

Por falta de espacio, no es posible seguir relatando muchos de los grandes efectos que provocó Ángela Peralta en sus presentaciones en Europa, Egipto y otros importantes países, lo cierto es que hasta ahora, ha sido la más grande de las artistas del Bell Canto. Existen muchos detalles de la vida de la Diva que se relacionan con el amor y des amor. Su influencia en la situación política de México, pues hizo saber su desprecio al imperialista Maximiliano.

En Mazatlán, llegó su final cuando estaba encumbrada en la gloria de su exitosa carrera. El 22 de agosto de 1883 arribó y su recibimiento fue apoteótico. Al día siguiente se presentó en el Teatro Rubio donde fue ovacionada y aclamada, por conocedores y villamelones del Bell Canto. El día 24 se dejó sentir la presencia del brote de la fiebre amarilla. En la mayoría de los hogares Mazatlecos había gente afectada, incluso, entre los 80 integrantes de la compañía de Ángela hubo algunas manifestaciones, y el día 25 murieron: el director de escena, el señor Bellotti y el maestro director Chávez Aparicio. Para el día 30 ya habían muerto la mayoría de aquellos integrantes, ese día a las 22:30 horas, dejaba de existir Ángela Peralta, quien contrajo nupcias en “artículo mortis” con el abogado Julián Montiel y Duarte. Sólo se salvaron 6 de los 80 acompañantes de Ángela, entre ellos el gran compositor del vals “Sobre las olas” Juventino Rosas.

En 1937 los restos de Ángela Peralta fueron trasladados a la Rotonda de los hombres Ilustres de la ciudad de México, lugar que desde entonces se llama: Rotonda de las personas ilustres. E

El principal teatro de Mazatlán inaugurado el 15 de febrero de 1874 como Teatro Rubio, fue rebautizado como cine Ángela Peralta en los años de la segunda guerra mundial y posteriormente en una tercera inauguración ahora ya como teatro nuevamente en 1992 como un merecido homenaje.

Los representantes del gobierno y sus lacayos, le apuestan al olvido, pero están equivocados: Desde 1970 no se han apagado las voces para exigir justicia para Jesús Michel Jacobo, desde hace 6 años para Humberto Millán y desde hace 111 días para JAVIER VALDÉS CÁRDENAS y miles más. ¡No callaremos, exigimos justicia!

Leónidas Alfaro Bedolla. Autor de la novela “En el casi ombligo del mundo”.

Fuente de información: Ensayo de Erubiel Camacho López

Etiquetado Como mazatlán cantante soprano