GLA

Suscripciones

GLA

PARTIDOS 2

Los sentimientos encontrados de la navidad

ed jesus

No es nuevo que haya personas a las  que se les crucen los cables en esta época del año.

Por supuesto que es una época de dar y compartir, una época en la que gracias a la mercadotecnia y publicidad hemos convertido al mes de Diciembre en el de mayor actividad económica en prácticamente todo el mundo.

Y esto es precisamente una de las causas de mayor stress en el planeta, aunque a veces somos muy renuentes a aceptarlo.

Pero eso no es todo, la gran mayoría de la gente tiende a hacer propósitos de año nuevo como si el “borrón y cuenta nueva” no contaran… como si el pasado se olvidara solo porque es primero de enero. Y todo esto derivado de un análisis que se hace también en esta época de lo bueno y lo malo , que trata de expiar y compensar en navidad, con regalos, con actitudes, fiestas, posadas, brindis, tarjetas y un montón de buenos deseos…

Si volvemos al punto anterior, en estos días, los almacenes, las tiendas, los centros comerciales y prácticamente cualquier lugar donde pueda adquirirse algún regalo, se ven abarrotados de compradores que quieren “alegrar” el corazón de alguien, algún familiar, algún vecino, alguna novia o ser querido,  comprándole algún detallito.

Campañas defensoras de los derechos del consumidor dicen “regale afecto, no lo compre”… sin embargo todos esperan recibir algún regalo.

Ni que decir de los políticos o funcionarios con alguna influencia… esta es la oportunidad de demostrar “cuanto se les quiere”…

Algún jefecito o proveedor, o cliente, o colega o lo que usted quiera… compromisos siempre los hay y los habrá.

Sí, efectivamente, hay sentimientos encontrados, porque es una época en donde hay permiso de regalarle algo a alguien  con el pretexto de la “Navidad”.  Aunque claro, las intenciones no siempre sean muy festivas…

Los sentimientos encontrados vienen desde que se reciben los dineros propios de la época: aguinaldos, gratificaciones, bonos, primas vacacionales, anticipos de quincenas, etc. Y de repente nos vemos con un dinerito adicional y muchas ganas de gastarlo… Aunque no siempre de forma responsable ni con una planeación correcta, pero eso sí, aguantando la cuesta de enero (eso ya es después).
Definitivamente una época festiva, de risas, de abrazos y de buenos deseos…de posadas, de brindis, de ponches y buñuelos…
Pero también hay que pensar que se acaba un año más y hay que forzosamente hacer un balance. Si se quiere mejorar hay que fijarse propósitos, aunque para el segundo mes del año, la mitad de ellos quede en el olvido.  Estadísticamente solamente el 4% de las personas logra llegar al fin de año con un propósito de año nuevo. El otro 96 % encontró excusas.

Esta es la época del año donde las preocupaciones mundanas se posponen para enero, no es que dejen de tener importancia, solo que se van de vacaciones.

Por eso es una época de sentimientos encontrados… es más; hasta los matrimonios y los divorcios se posponen.

Los reyes magos llegaron de oriente para ofrecer oro, incienso y mirra. De ahí la tradición de ofrecer regalos en esta época de navidad y reyes magos, pero también de reflexionar en muchas otras cosas, en muchos otros sentimientos… que se hizo bien, que se hizo mal, que se puede cambiar, a quien hay que pedir perdón y a quien hay que perdonar… que se tiene que olvidar y que hay que recordar.

Hay muchas personas que necesitan una palabra más que un regalo y esta pudiera ser la mejor época del año para decirla.
2013 se acaba.

Como último editorial de este año, no me queda más que darle las gracias, desearle una muy feliz navidad, y que este año 2014 a punto de empezar, sea de prosperidad y felicidad.

JCGa

Lo mas actual...