GLA

Suscripciones

GLA

Morena, el tsunami que arrasó Baja California Sur

Morena, el tsunami que arrasó Baja California Sur

Domingo 02 de julio 19.00 hrs, Los Cabos, BCS. Apenas estábamos terminando de entender la premura de José Antonio Meade por reconocer el triunfo electoral de López Obrador, cuando a los pocos minutos, hace lo mismo Ricardo Anaya, serio, ya sin su habitual cínica sonrisa, reconoce que ha perdido, apenas unas horas antes alardeaba burlón de que saldría triunfador de la contienda. Ninguno de los dos, ni Meade ni Anaya, se esperó a conocer cuando menos los primeros resultados del sistema de conteo rápido. Por el contrario, dio la impresión de que ya querían retirarse, alejarse lo antes posible del ojo inquisidor de las cámaras y los reflectores.

Ambos sabían que iban a perder esta elección, pero no esperaban que fuera de esa forma, Andrés Manuel obtuvo el 53.70 de los votos y le sacó a Anaya una ventaja de 31 puntos, quien quedó en segundo lugar. Meade se va al fondo, al tercer lugar con una votación del 15.86 % quedando Obrador por encima de este con 37.5%. De nada valieron la guerra sucia, los cientos de miles de llamadas telefónicas, las tarjetas ofreciendo dinero del PAN y los montones de promesas tan empalagosas como vacías de estos candidatos. Tampoco sirvieron de mucho las campañas de odio y de miedo.

En términos generales, ya los sondeos de opinión y las encuestas auguraban una clara ventaja del tres veces candidato a la presidencia de la republica sobre sus oponentes, pero nada comparado a lo que se vivió este domingo 1 de julio. Y menos en nuestro amado estado, Baja California Sur. Aquí sí de plano el resultado a los que más sorprendió fue a los morenistas, ni en sus sueños más húmedos, lograban imaginarse el final que tuvimos.

Literalmente barrieron con el PAN y los demás partidos. Acción Nacional perdió prácticamente todas las posiciones en juego. A saber, Morena ganó las alcaldías de Los Cabos, La Paz y Comondú, asi como 15 de las 16 diputaciones locales, los diputados federales y la formula del senado. El PAN solo retuvo Loreto y el PANAL se quedó con Mulegé.

En Los Cabos. Morena obtuvo el primer lugar de la votación, logrando 31.9% de la votación, 27,147 votos, Ernesto Ibarra, se queda en segundo lugar con 23.58% y 20,062 votos y en tercer lugar Arturo de la Rosa obtiene un sufrido 22.30% con 18,975 votos, el PRI solo obtiene el 3.51% de las preferencias electorales con 2,990 votos, desapareciendo casi del escenario político.

Para muchos escépticos, yo, entre ellos, el triunfo de Morena resultaba casi imposible visto desde la óptica de que este partido de nueva creación pasó por un desgastante proceso de formación, plagado de luchas internas, cuestionamientos y reclamos de los fundadores originales que se vieron desplazados por una élite de políticos de rancio abolengo, como Leonel Cota Montaño y sus familiares, quienes se fueron posicionando de las estructuras del incipiente partido. El punto de mayor confrontación interna se da cuando otro veterano de las argucias políticas, Narciso Agúndez y sus correligionarios, desde la trinchera del PT, pretenden imponer la candidatura del doctor Ernesto Ibarra, en un intento por desplazar a la candidata Jesús Armida Castro Guzmán que si es militante de morena. Finalmente, interviene López Obrador y legitima a Armida, desconociendo al Dr. Ibarra, como candidato de morena para la alcaldía de Los Cabos.

La lucha por la presidencia municipal se había centrado entre Arturo de La Rosa y el Dr. Ernesto Ibarra, aliado esta vez a los hermanos Agúndez Montaño, estaban tan entretenidos en su guerra caníbal que nunca le pusieron atención realmente al fenómeno López Obrador, fueron conscientes de que era un riesgo difícil de calcular y subestimaron el impacto social, que les costó finalmente todo. No entendieron que los electores se habían cansado de años de promesas fallidas, prepotencia y soberbia, fueron miopes para ver que los ciudadanos se hartan de ver a los políticos oportunistas brincar de partido en partido buscando su beneficio personal, olvidándose de atender las más básicas necesidades de la población. Ya es tarde para aprender de esta amarga lección.

Andrés Manuel, despertó la esperanza de millones de personas en un cambio, de fondo que acabara con tanta desigualdad social, cuando menos ese es su discurso, y fue muy hábil en presentar al PRI y al PAN como una sola entidad maligna y cultivó por años esta imagen que finalmente forma hoy parte del imaginario colectivo de la población, bautizada por el como la mafia del poder, o lo que sea que eso signifique. Pero esto le ha bastado para desbancar al PAN en este estado de la mayoría de sus reductos políticos.

Lo que sigue ahora es darle forma a ese anhelo revitalizador por cambiar el país, erradicar la corrupción, disminuir la desigualdad, crear una sociedad más justa, más solidaria y responsable. Para que este cambio tenga éxito debemos todos apoyar a nuestros nuevos gobernantes, aportar talentos, proyectos y gobernar juntos. Los funcionarios púbicos que se aíslan de la población, que son reacios a recibir a quienes les solicitan atención, terminan en los últimos lugares en las preferencias electorales y muy pronto ven extinguidas sus efímeras carreras políticas.

ASS

 

Lo mas actual...