GLA
Suscripciones
GLA

Embestida minera

armandoRicardo Salinas Pliego, principal accionista de la compañía minera Los Cardones, se había propuesto y con mucho éxito, por cierto, encabezar la mayor ofensiva jamás emprendida por persona o empresa alguna, para apoderarse de los vastos recursos naturales de nuestro país.

Utilizando a su propia hija, incrustada en mal llamado partido verde ecologista, PVEM y desde su posición de senadora, idearon crear una extensa ley que rompiera todas las trabas y abriera todos los candados para lograr sus objetivos. Así es como nació la tristemente célebre, Ley General de Biodiversidad que abriría, en caso de aprobarse, enormes oportunidades para todo tipo de empresas que pretenden apoderarse de recursos que históricamente han pertenecido al pueblo de México, recursos minerales, petrolíferos, de fauna, flora, marinos, vaya hasta los del lecho marino.

Empeñados en esta tarea y recurriendo a todo tipo de artimañas y tretas habían logrado someter a su voluntad a la casi totalidad de los integrantes del senado y una parte de la cámara de diputados, en cierto momento, la resistencia de estos cuerpos legislativos a esta afrenta era mínima y parecía que nadie podría evitar que tan nefasta ley fuera aprobada. Afortunadamente las intenciones por imponer esta ley en la cámara de diputados despertó airadas reacciones de importantes sectores de la sociedad a nivel nacional que se opusieron a ser arrasadas por esta vorágine devastadora y en medio de lo mas intenso de esta refriega legislativa se alzaron  voces valientes como la de la diputada María Elena Castro Terrazas, suplente de  Gisela Paes, del PAN, a la que también se sumo la del arquitecto Nicolás Toledo, suplente del doctor Ernesto Ibarra Montoya, quienes lograron junto con muchos otros diputados y organizaciones de la sociedad civil organizada de todo el país, frenar esta ley que amenazaba con devastar enormes extensiones de áreas naturales protegidas.

Finalmente, para nuestra tranquilidad, por el momento esta ley fue devuelta a comisiones, desde donde seguramente se pretenderá, una vez más, impulsar cuando las condiciones le sean mas favorables a sus promotores, el Grupo Salinas Pliego.

Pero la cosa no para ahí. Recientemente se ha aprobado en la cámara de diputados la Ley de Vertimientos en Zonas Marinas misma que le allana el camino a la controvertida mina submarina Don Diego, que pretende explotar el lecho marino, en el Golfo de Ulloa, catalogado como área natural protegida, para obtener fosfatos y representa un enorme peligro para todas las especies que ahí habitan. Así mismo, continúan las intenciones de empresas mineras como La Pitaya, en San Antonio, Los Cardones, en el área de amortiguamiento de la Sierra de La Laguna, otra área natural protegida y La Trinidad, que está en etapa de exploración en la población de Santiago, en el municipio de Los Cabos y que hasta el momento ha logrado pasar desapercibida para la población y de cuya existencia ninguna autoridad ha hecho mención.

Como puede observarse las empresas mineras no han perdido el tiempo en su incansable labor por obtener permisos para iniciar los trabajos de extracción de minerales en nuestra región. Con este fin, han abierto todos los frentes, legislativo, legal, social, de medios de comunicación y van avanzando a pasos agigantados intimidando, amenazando y obteniendo amparos.  El mensaje de que existe la minería responsable y hasta sustentable ha ido poco a poco siendo creído por una mayor cantidad de personas que ven como inevitable el triunfo de las empresas mineras.

Pero seamos claros, la minería responsable no existe, ni aquí, ni en Canadá, ni en China, es una falacia vulgar y no es que las mineras no quieran actuar con responsabilidad, es una cuestión de física básica, la cantidad de desechos tóxicos que producen estas industrias son tan enormes que es prácticamente imposible poderlos contener, las presas de jales, que es el lugar donde se alojan estos residuos, almacenan millones de metros cúbicos de lodos mortales que están a la intemperie, sujetos a todas las inclemencias del tiempo, a temblores y en nuestro caso a huracanes. Estas presas son frágiles y se registran decenas de derrames de tóxicos cada año en todo el mundo. Sin ir muy lejos, hasta el día de hoy los habitantes de siete municipios en Sonora están sufriendo las consecuencias de la contaminación provocada por la mina Buena Vista, de Cananea, hace cuatro años.

Amigas, amigos, no es posible que la minería toxica pueda operar con seguridad, los desechos de las antiguas minas en las poblaciones de San Antonio y El Triunfo siguen contaminando el agua de esos lugares, doscientos años después.

Esta vez, frenamos la mayor embestida minera de la que se tenga memoria, acabamos de ganar una batalla, pero la guerra continua, necesitamos una legislación estatal que blinde nuestra región para impedir que estas empresas con todo su poder corruptor puedan tener éxito. Los cabildos deben ser vigilados muy de cerca. En este momento hay una cantidad muy importante de candidatos de diferentes partidos políticos, que son financiados por las mineras pretendiendo llegar al congreso local, a la presidencia municipal de La Paz, o a ser regidores.

Llevamos siete años enfrascados en esta guerra por la defensa de nuestra agua y nuestra tierra, las próximas batallas se librarán en los tribunales, el congreso y los cabildos, para tener éxito en estos campos, debemos votar en estas elecciones en contra de los candidatos mineros, evitar que lleguen a ocupar puestos desde donde nos vendan y nos entreguen a los enemigos.

 

 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Lo mas actual...